Acabas de constituir tu startup como SL. Tienes el producto, el equipo, quizá incluso los primeros clientes. Pero hay una parte del negocio que muchos fundadores ignoran hasta que es demasiado tarde: el Impuesto de Sociedades.

No es tan complicado como parece, pero hay que entenderlo bien desde el principio para no cometer errores que cuestan dinero. En esta guía te explico lo esencial.

Qué es el Impuesto de Sociedades

Es el impuesto que grava el beneficio de tu empresa. Si tu SL gana dinero, tiene que tributar por ese beneficio. Si pierde dinero (como muchas startups en su primer año), no pagas, pero igualmente tienes que presentar la declaración.

Se presenta una vez al año, a través del modelo 200, dentro de los 25 días naturales siguientes a los 6 meses posteriores al cierre del ejercicio. Si tu ejercicio coincide con el año natural (lo más habitual), el plazo es del 1 al 25 de julio del año siguiente.

El tipo reducido para empresas de nueva creación

Esta es la buena noticia. Las empresas de nueva creación tienen un tipo reducido del 15% en el primer ejercicio en que obtengan base imponible positiva y en el siguiente. El tipo general es del 25%, así que la diferencia es significativa.

¿Cuándo aplica el 15%?

El tipo del 15% aplica en el primer ejercicio con beneficios y en el ejercicio siguiente. Si tu primer año pierdes dinero y el segundo también, el tipo reducido empezará a contar cuando por fin tengas beneficios. No se pierde por tener pérdidas al principio.

Pagos fraccionados: el anticipo que no esperas

Además de la declaración anual, las sociedades deben hacer pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades en abril, octubre y diciembre (modelos 202). Son anticipos a cuenta del impuesto del año en curso.

Si tu empresa es de nueva creación y no ha tenido beneficios todavía, los pagos fraccionados serán cero. Pero ojo: tienes que presentar el modelo igualmente, incluso si el resultado es cero. No presentarlo es una infracción.

Las pérdidas de los primeros años no se pierden

Si tu startup tiene pérdidas (algo muy normal en los primeros años), esas pérdidas se acumulan y se pueden compensar con beneficios futuros. Es lo que se llama "bases imponibles negativas". No tienen fecha de caducidad: puedes compensarlas durante los próximos ejercicios cuando empieces a ganar dinero.

Esto es importante porque significa que los gastos e inversiones de los primeros años no se "pierden" fiscalmente. Cuando tu empresa empiece a generar beneficios, pagarás menos impuestos gracias a esas pérdidas acumuladas.

Gastos deducibles: lo que reduce tu base imponible

Todo gasto necesario para la actividad reduce tu beneficio y por tanto tu impuesto. Sueldos, alquiler, software, servicios profesionales, marketing, viajes de negocio. Cuanto mejor documentes y registres tus gastos, menos pagarás de Sociedades. Tenemos una guía completa sobre gastos deducibles para SLs nuevas que te recomiendo leer.

Errores comunes en el primer ejercicio

No separar gastos personales de los de la empresa

Tu SL es una persona jurídica independiente. Pagar gastos personales con la cuenta de la empresa genera problemas contables y fiscales. Desde el día 1, separa las finanzas.

No llevar la contabilidad al día

Si llegas a julio sin tener la contabilidad cerrada, preparar el Impuesto de Sociedades será un caos y probablemente pagarás de más. La contabilidad continua no es un lujo, es una necesidad.

Olvidar los pagos fraccionados

Aunque el resultado sea cero, hay que presentar el modelo 202. No hacerlo supone una sanción mínima de 200 euros por cada presentación fuera de plazo.

No planificar la remuneración del administrador

¿Vas a cobrar nómina, dividendos, o ambos? La forma en que te remuneras como administrador tiene un impacto directo en el Impuesto de Sociedades y en tu IRPF personal. Planifícalo con tu asesoría antes de tomar decisiones.

Calendario fiscal para tu primer año

Enero-Marzo: Primer trimestre de actividad. Configura contabilidad y empieza a registrar todo.

Abril: Primer pago fraccionado (modelo 202). IVA del primer trimestre (modelo 303).

Julio: Si tu empresa se constituyó en el año anterior, presenta el Impuesto de Sociedades (modelo 200).

Octubre / Diciembre: Resto de pagos fraccionados.

El Impuesto de Sociedades no tiene por qué ser un dolor de cabeza. Con una contabilidad ordenada desde el principio y una asesoría que te guíe, es un trámite más. Lo importante es no improvisar.

GA
Gonzalo Andreu Fundador de Numeriq · Asesoría contable y fiscal digital para PYMES